lunes, 11 de marzo de 2013

Viva Chavéz

Aun así, asusta el hecho de creer que la vida se puede desmitificar tan facilmente. Pero Chavéz, damas y caballeros de la alta curia argentina, paso a ser mito. El miedo, lo que infunde su hígado más profundo, el mito se creo para asustar, para imponer mediante el relato el devenir de las cosas y la vida, la creación del mundo, el cosmos, los dioses, bla bla bla. Ahora, hoy, a días de la muerte de Hugo Chavéz, se vuelve mito. Pero ya no es simplemente tinta que alguien pondra en un libro o revista, por ejemplo CARAS, no, sino en el pueblo, en la lucha, en los militantes, para recordales a varios personajes nefastos y boludos, aunque nunca confiarse de los boludos, son los peores mediocres, que el relato oficial, como les agrada decir por estos pagos, cuando no entienden nada de construcción de discursos y demas yerbas, el comandante va a seguir estando, y con más fuerza. No va a ser necesario una estatua para saturar en las mentes podridas de vivir tanto del hoy sin un ayer, para decir que en Venezuela y en América Latina, hubo un hombre que cuidó a los más indefensos, que hablo sin pelos en la lengua y sin mañas, que debatió por la unión de los pueblos del sur, que enterro un tratado de libre comercio en las narices de quién lo proponía con aires imperialistas. NO. Son, esos entretelones de la historia que no es lineal, y que a veces parece jugar muy a menudo de los otros, pero que juega con la vida, para que la muerte solo pase a ser la unión aun más grande de todos los pueblos que luchan por la libertad.